jueves, 6 de marzo de 2014

Los Estados Americanos (II): Sobre el proceso de construcción de los Estados Americanos
Introducción:
En un artículo previo (Los Estados Americanos I: 1850-1950) presenté conclusiones acerca del proceso de construcción de los Estados americanos, cómo las élites se adueñaron del mismo y construyeron Estados a su medida. Tal artículo además introducía la estrecha relación con el sistema económico capitalista. En este ahondaré en el proceso de construcción desde la óptica del desarrollo estatal a mano de dichas élites.
Las revoluciones americanas se debieron a más de un factor, es obvio, pero en ellas se puede observar elementos similares. Uno es más importante que los demás. Los grupos económicamente poderosos fueron los que se adueñaron de las estructuras de esos Estados.
Desarrollo:
Con las revoluciones sólo desaparecieron los españoles y el estatuto de colonia, pero se mantuvieron las estructuras sociales previas. Estas no cambiaron y por tanto, las élites mantuvieron sus antiguos estatus, que además mejoraron al adueñarse de las administraciones de audiencias, capitanías y virreinatos. Esto era lo que existía durante la colonia, entidades administrativas, que perduraron en la independencia. Mientras que en Europa las naciones fueron las creadoras de Estados  (de hecho en los únicos casos en que así ocurrió es en Italia y Alemania en el siglo XIX y en Europa Oriental después de la IGM), en América el proceso fue inverso.
En la construcción de los Estados mediaron las luchas entre las élites bajo modelos conservadores (centralistas) y liberales (federalistas), que entiendo se tratan de señores provinciales contra señores capitalinos. Generalmente todos los Estados adoptaron modelos federalistas, en los Estados más grandes (Argentina, México y Brasil), pero no sólo esos, el tipo de elección a menudo fue acompañado de largas guerras civiles (la separación de la provincia del Plata entre La Confederación Argentina y Buenos Aires entre 1853-1861, o la República de Equador y la de Sao Paolo en Brasil).
Ambos grupos estuvieron de acuerdo en que había que ocupar todo el territorio que el Estado se había adjudicado, aunque estuviera poblado. Se inician las “Campañas del desierto”. Si en 1810 en Argentino había todavía fortines a 170 km de Buenos Aires en 1828 se entraba en La Pampa, en 1833 se iniciaba la I Guerra del Desierto. Hubo un parón hasta 1873, La Zanja, 1879-1883 la II Campaña del Desierto con Sarmiento y entre 1884-1885 se finalizaba la pacificación al llegar a Tierra del Fuego. Al mismo tiempo los bandeirantes avanzaban por las junglas de Brasil buscando esclavos y caucho, Chile iniciaba sus guerras del Río Bravo y la Araucania y México con Benito Juárez (indio zapoteca) y Porfirio Díaz desamortizaban y “partían” las tierras de los indios. En todos los Estados se arrebataron los territorios a los indios nómadas para destinarlas a la producción de las élites de los nuevos Estados y a la colonización blanca.
El proceso:
Si hasta 1870 se fueron configurando los Estados americanos, inventando las naciones, desde 1870 a 1930 se produce el desarrollo económico de los países orientado a la exportación de materias primas bajo paradigmas más industriales. Para ser más conciso, este es un esquema de desarrollo del proceso.
1.      1810/1824-1850: desaparece gradualmente el caudillismo de tiempos de las revoluciones americanas.
2.      1850/1860-1880: la oligarquía copa posiciones en la construcción del sistema.
3.      1880-1910/1914: funcionamiento pleno del sistema oligárquico.
4.      1910/1914-1930: modificación del sistema o bien a través de vías reformistas desde la oligarquía o bien a través de la revolución (Sandino en Guatemala, Zapata en México).
En cuanto al funcionamiento en el primer tercio del siglo XX:
En América Latina no se desarrollan los partidos comunistas y socialistas como en Europa. La ideología se enseña a los blancos, no a los indios, que desarrollan movimientos indigenistas de corte socialista, con lo cual además la diferencia de clase no se ve afectada debido a los conflictos raciales.
Cuando ocurre la crisis del ’29 que desestabiliza a los Estados americanos se imponen respuestas de cara a mantener el orden y salvar a las élites de los movimientos revolucionarios, es el momento de los gobiernos militares.
Conclusiones:
En mi otro artículo, arriba mencionado, llegábamos a la conclusión de que el Estado en América Latina era producto de las élites y puesto a su servicio para explotar el suelo americano, como una empresa que produce plátanos, sea dicho. En este artículo creo que podemos ahondar en dicho proceso. Desde que se pacifica la situación los Estados que pueden se hacen con las tierras que “no estaban explotadas”, por el Estado y en su beneficio. En consecuencia la usurpación de tierras a los indios americanos. Donde las poblaciones estaban sedentarizadas se disponía, y se dispuso, de mano de obra para la industria, la minería y la agricultura, como se puede ver en Venezuela, Colombia, Perú, Guatemala, etc.
Vemos que el desarrollo de los Estados sigue respondiendo a criterios económicos de sus dueños, los oligarcas, que harán lo que sea para mantener su situación. Retomando las líneas del anterior artículo y de este mismo, reformas desde arriba y gobiernos militares harán esta función.

Finalmente y a modo de ejemplo. En Venezuela la oligarquía está viendo su hegemonía comprometida debido a una mayor distribución de la riqueza del país (petróleo). En consecuencia está recurriendo a toda su técnica para acabar con esa situación, a la que de momento sólo ha podido enfrentar con desestabilización y violencia. En tal circunstancia habrá que ver cómo es capaz de hacerse con una fuerza militar que se lo permita.

América Colonial
File:America 1794.png
Fuente: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:America_1794.png 

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